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PostHeaderIcon Sesión de Ingreso del Excmo. Sr. D. Fernando Solsona Motrel

La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis ha celebrado esta tarde en su Salón de Sesiones del Museo Provincial de Zaragoza, a las 19.30 horas, la Sesión Pública de Recepción del nuevo académico numerario Excmo. Sr. D. Fernando Solsona Motrel, a quien se ha entregado la medalla número 28. Su discurso de ingreso ha versado sobre “La Medicina en la vida y en la obra de Francisco de Goya”, y cuya contestación al mismo ha sido realizada por el Ilmo. Sr. D. José Galindo Antón. La Sesión ha contado con la presencia de autoridades como el Justicia de Aragón, Excmo. Sr. D. Fernando García Vicente; el Director General de Patrimonio, Ilmo. Sr. D. Jaime Vicente Redón; o el Presidente de la Audiencia Provincial de Zaragoza, Ilmo. Sr. D. Julio Arenere; entre otros.

FERNANDO SOLSONA MOTREL

(Zaragoza, 1935). Catedrático de Radiología y Medicina Física desde 1968, presidente del Ateneo de Zaragoza desde 1980 y presidente de la Real Academia de Medicina de Zaragoza. En la década de los 60 estudió en el Instituto de Radiología de la Universidad de Roma y en el de Isótopos Radioactivos de la Universidad de Aix-Marsella. Jefe del Servicio Regional de Radioelectrología de la S.S. en Zaragoza y del Departamento de Radioelectrología y Medicina Nuclear del Hospital «Miguel Servet» en 1973.

Ha participado en numerosos congresos de radioelectrología y cancerología. Académico de las RR.AA. de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza y de Medicina de Zaragoza, Valladolid y Palma de Mallorca, en sus más de 200 publicaciones ha cultivado la historia de la medicina y de la ciencia y otros muchos temas aragoneses: balnearios, Goya, Gargallo, la jota, etc.

PostHeaderIcon Discurso del Presidente en la Sesión de Ingreso del Ilmo. Sr. D. José Beulas

Ilustrísimos señores y señoras académicos.
Ilustrísimo Señor don Ramón Miranda, Director General de Cultura del Gobierno de Aragón.
Ilustrísimo Sr. don Domingo Malo, Concejal representante del Ayuntamiento de Huesca.
Señor Director General Adjunto de la CAI, don Juan Antonio García Toledo.
Distinguidas autoridades y patronos de la Fundación.

Señoras y señores.

Antes de iniciar mi discurso quisiera agradecer a doña Teresa Luesma, Directora del CDAN, la hospitalidad que nos brinda y, de manera excepcional, como muestra de reconocimiento quisiera pedirle que pasara a ocupar un sillón en el estrado de los Ilustrísimos señores académicos.

La Real Academia se ha constituido para recibir como Académico de Honor al Ilmo. Sr. Don José Beulas Recaséns, y lo ha hecho en la ciudad de Huesca como reconocimiento a este Centro de Arte y Naturaleza de la Fundación Beulas que nuestro nuevo académico, acompañado por el buen hacer y el empuje de su esposa doña María Serrate, ha logrado constituir en este espacio que se extiende al mediodía abierto a la llanura, protegido en el norte por el perfil de la cercana sierra de Loarre, enraizado en la tierra en la que este matrimonio han querido disfrutar de la Naturaleza.

José y María, son dos entrañables personas que ya forman parte de esa historia, que sólo conquistan aquellas personas que construyen su crónica vital desde el empeño por convertir las tierras de la vieja ciudad sertoriana en referente nacional e internacional. Hoy se puede decir que ese es su mejor logro cultural, puesto que se reconoce a esta Fundación como referente de la interrelación de la Naturaleza y el Arte, simbiosis que se proyecta desde un espacio pensado por don Rafael Moneo, ese arquitecto internacional que quería dejar una obra suya en la ciudad donde se dieron los primeros pasos de su madre.

Por ello, esta Real Corporación ha querido constituirse en Huesca, en concreto al lado del estudio de José Beulas, especialmente en el CDAN que es una institución que queremos distinguir con toda nuestra secular autoridad. Una institución con la que algunos de los ilustres señores académicos que componen el elenco corporativo, han tenido y tienen una activa relación que ya hemos podido comprobar en la magnífica Laudatio que en nombre de la Real Corporación ha dictado el Vicepresidente Primero, Excmo. Sr. Don Fernando Alvira Banzo. Pero no es el único caso.

Me van a permitir que recuerde con satisfacción un hecho singular que me permitió entrar en contacto con este entrañable matrimonio, disfrutando de sus ilusiones y gozando de su afecto. La primera Resolución Oficial que reconocía a la ciudad de Huesca y a la Fundación Beulas como sede de las colecciones contemporáneas del Gobierno de Aragón fue una Resolución firmada por mí, entonces Director General de Patrimonio, que luego fue desarrollada en un convenio por don Vicente Bielza y don Luis Acín, en aquel momento Consejero de Cultura y Alcalde de Huesca, respectivamente. No hace falta que les diga, que ese fue el primer punto de encuentro al que sucedieron algunos más, entre los que no faltaron largas sobremesas con Rafael Moneo hablando de las formas apasionantes del entorno de Loarre. Hoy, catorce años después, me llena de alegría recordarlo, precisamente, en la sede de esta Fundación hecha gozosa realidad.

Y dicho esto, volveremos al motivo que nos convoca esta mañana y que no es la Fundación Beulas, que bien podría serlo, sino el pintor José Beulas. A este pintor, la Real Academia, y en su nombre el Presidente, quieren dar la bienvenida reconociéndole como referente del quehacer plástico del siglo XX, como muestra de una paleta que ha logrado crear una valiosa obra que se constituye como un singular capítulo de la Historia del Arte contemporáneo. Por eso, a él van dedicadas estas palabras de salutación.

Ahora bien, estoy convencido que hablar de la obra del nuevo académico es hablar del paisaje y plantearnos el sentimiento de identificación del ser humano con la Naturaleza. Fácil lo tenemos si recordamos que estamos hablando de un pintor que empezó retratando el paisaje gerundense, que después descubrió emocionado el trabajo de la cercana Escuela de Paisajistas de Olot, que admiró a Benjamín Palencia y a la luz que construye la esencia con Ortega Muñoz, y que al final, durante su estancia en Italia, entendió que el paisaje sería el tema fundamental de su pintura. Un paisaje que para entonces ya había cautivado sus pinceles y que tenía nombre y apellido: la llanura del Somontano de Huesca.

Con este gerundense afincado en Huesca, había pasado lo que decía Gerardo Manrique de Lara cuando explicaba que “no es el artista el que se propone pintar el paisaje, sino que es el paisaje el que le incita a pintarlo”. Por ello, hoy podemos decir que las llanuras oscenses lo eligieron como cronista, sabedoras que tenían que seleccionar una brillante mano, porque no existe una estética en el paisaje hasta que ésta sea otorgada por el ser humano, porque sólo puede ser el artista quien la identifica y la reproduce.

Y si se ha escrito que el responsable de la creación de un paisaje es el viajero, es incuestionable que el responsable de la creación del paisaje de la llanura oscense es don José Beulas. Beulas es el maestro del paisaje, el pintor que ha contribuido a inmortalizar las tierras oscenses como ninguno, quizás porque lo ha sabido hacerlo como observador de un objeto que se autoconstruye desde sus cualidades visuales y espaciales. Un observador que articula muy bien los tres elementos que componen el paisaje: desde los muertos abióticos y los vivos bióticos hasta los antrópicos, las huellas mutables de la actividad humana.

Beulas, lo ha sabido hacer, lo ha logrado. El paisaje de la llanura, roto con la línea del horizonte que invita a caminar, a recorrer los campos que nos llevan por el silencio de los pigmentos, se manifiesta con rotundidad en su desnuda verdad que nos habla de esfuerzo humano y de heroicidad ante la dureza de la tierra. Todo el doble sentido de esos surcos que esperan el grano, de esos montes que piden agua para alimentar acaso sólo romeros y matorrales, va tamizando las pinceladas de este enamorado del paisaje.

El maestro Beulas ha consagrado su vida a captar la belleza de ese espacio llanura que nos invita a andar, que nos invita a mirar. Pero también de ese espacio-morada, que con tanto acierto definió don Pedro Laín Entralgo, intelectual aragonés por excelencia, cuando escribía que era “un lugar de contemplación y lugar de meditación”. Lo mismo que el admirado maestro Azorín bautizó –para Castilla- como “el silencio profundo, solemne, del campo desierto, solitario”. Es esa tierra en la que uno siente la necesidad de sentarse y seguir viéndola, mientras nos dejamos invadir por un sentimiento de serena plenitud. Mirar y permanecer. Cerrar los ojos y sentirse humano en ese paisaje inmortal.

Por eso, viene bien recordar al profesor François Cheng, el intelectual chino que ha logrado sentarse en la Real Academia Francesa, cuando –al hablar del lenguaje de la pintura china- escribe y describe que “pintar la montaña y el agua es retratar al hombre, no tanto su retrato físico, sino más bien el de su espíritu: su ritmo, su proceder, sus tormentos, sus contradicciones, sus temores, su alegría, sosegada o exuberante, sus deseos secretos, sus sueños de infinito…”.

Ustedes y yo tenemos que reconocer, especialmente cuando nos cautiva la cercanía de la Sierra de Loarre, que el macrocosmos que es el Universo establece vínculos con el microcosmos que es el Ser Humano, y el hombre y la mujer se sienten atraídos por la realidad y su representación, una atracción que variará con el paso del tiempo, pero que siempre se sentirá cautivado por esta Naturaleza que emerge abrupta, hermosa, poderosa, desoladora, terrible…

De todo esto habla la pintura del nuevo Académico, que es profundamente innovadora porque se construye con referencias antropológicas a los tres momentos claves de la incorporación del paisaje al lenguaje visual. Desde ese descubrimiento del paisaje que hunde sus raíces en el arte chino del siglo V, cohibido por la visión estética de la naturaleza del budismo, hasta ese novedoso impulso decimonónico que generó el plenairismo del instante fugaz en Barbizon, pasando por esa recuperación sosegada y protestante, acaso menonita en el peregrinar de Jacob Izaaksoon van Ruysdael, que hizo la pintura holandesa del siglo XVII.

En todo caso, la paleta y la mirada de José Beulas, nos permiten reencontrarnos con la Naturaleza, con el paisaje en el que han vivido nuestros antepasados y en el que esperamos vivirán nuestros descendientes. Y sobre todo comprometernos con la conservación de ese escenario de nuestras vidas, que incluso ha tenido que ser protegido por un Convenio Europeo del Paisaje, firmado en Florencia el año 2000, por los Estados Miembros del Consejo de Europa. Y hoy, desde el estrado de esta Real Corporación debemos sumarnos a las voces que demandan mayor atención y sobre todo cariño hacia estos escenarios de nuestra vida. Hay que crecer en amor a la Naturaleza porque sólo así nos hacemos más humanos.

Aunque pueda parecer que estamos hablando de escenarios, ya indicamos que estamos hablando de vida. No en vano decía el geógrafo británico Jay Appleton que “el paisaje es lo que la gente hace de su entorno, después de que la Naturaleza lo ha puesto en sus manos”. Y este compromiso sagrado con los caminos que surcan nuestros pasos, con las imágenes que serenan nuestro agobiado vivir diario, con los sonidos del silencio que se esconden en la paleta de trazos rotundos, es el compromiso que inspira y mantiene este recinto de las Artes hecho Fundación Beulas.
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PostHeaderIcon Sesión de Ingreso del Ilmo. Sr. D. José Beulas Recasens

La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis celebrará mañana (D.m.), día 12 de junio, sábado a las doce horas, en el Centro de Arte y Naturaleza – Fundación Beulas, sito en la calle Doctor Artero (s/n) de Huesca, la Sesión de Ingreso del Ilmo. Sr. D. José Beulas Recasens como Académico de Honor, con el siguiente orden del día:

1. Lectura del acuerdo corporativo por el Ilmo. Sr. D. Javier Sauras Viñuales.

2. Discurso laudatorio pronunciado por el Ilmo. Sr. D. Fernando Alvira Banzo.

3. Discurso de aceptación pronunciado por el Ilmo. Sr. D. José Beulas Recasens.

4. Clausura del acto por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, Presidente de la Real Academia.

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PostHeaderIcon Sesión de ingreso del Ilmo. Sr. D. Eugenio Monesma Moliner

La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis celebrará (D.m.), el próximo día 22 de marzo, lunes a las siete de la tarde en el Salón de Actos de la Real Academia, en su sede del Museo de Zaragoza, Plaza de los Sitios, 6, la Sesión de Ingreso del académico Ilmo. Sr. D. Eugenio Monesma Moliner, que se desarrollará con el siguiente orden del día:

    1. Lectura del acuerdo corporativo de elección del nuevo académico.
    2. Lectura del discurso de ingreso por el Ilmo. Sr. D. Eugenio Monesma Moliner, que versará sobre el tema “De los navateros a las maderadas en el Pirineo, treinta años de etnografia audiovisual”.
    3. Proyección del documental ofrecido a la Real Academia por el académico electo.
    4. Discurso de contestación a cargo del Ilmo. Sr. D. Fernando Alvira Banzo, Vicepresidente Primero de la Real Academia.
    5. Recepción oficial al nuevo académico por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, Presidente de la Real Academia.
    6. Clausura del acto por la Excma. Sra. Dª María Victoria Broto Cosculluela, Consejera de Educación y Cultura del Gobierno de Aragón.
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